Víctimas de conflicto en llano verde siguen sin respuesta del estado

El 19 de junio, en el barrio Llano Verde de Cali, el Colectivo Justicia Racial llevó a cabo una brigada jurídica comunitaria para brindar orientación legal a personas afectadas por el conflicto armado, en un territorio profundamente marcado por la violencia estructural y el abandono estatal.

Desde las primeras horas de la tarde, los habitantes comenzaron a acercarse con cautela, pero también con esperanza. La mayoría eran personas mayores, muchas de ellas víctimas directas de la guerra. El equipo jurídico del Colectivo no solo ofreció asesoría legal: escuchó, orientó con respeto y actuó con compromiso. Se elaboraron tutelas, derechos de petición y, en varios casos, se radicaron procesos de forma inmediata.

Más allá de los trámites, la jornada fue un ejercicio de escucha profunda y acompañamiento humano. Al cierre, se unió la lideresa Erlendys Cuero, quien con voz firme y mirada dolida denunció el abandono institucional y los riesgos que enfrentan quienes defienden los derechos humanos en territorios como este. 

Antes de despedirse, el equipo fue testigo de una escena que resume el dolor del barrio: un grupo de niños jugaba en el parque enterrando una muñeca mientras repetían con inocencia desgarradora: “Maicol vive”. Maicol, asesinado semanas atrás, era su primo. En Llano Verde, incluso el juego infantil está atravesado por el duelo. Pero también por la dignidad de una comunidad que, pese al dolor, sigue de pie y exige justicia.